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gigalol

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Despues de dos semanas en ese chamizo, alimentandome de incautas ratas, bebiendo agua al borde de la corrupcion, me decidi a salir de alli. use la poca agua que quedaba para mezclarla con la tierra seca del suelo, y cubri mi cara, manos y la hoja de mi arma con el barro resultante. Salté la valla y me dirigi con paso rapido hacia los campos de trigo en plena noche.
* * *
Perdí unos diez kilos, no me deshidraté porque afortunadamente la casa en construccion donde entré saltando la valla estaba llena de botijos de agua y de envases de los albañiles que los dejaron aqui abandonados... solo comí la lata de mejillones que logre rescatar y un par de ratas que consegui cazar despues de muchos intentos.

Me costó comerme las ratas crudas, no tenia nada con lo que hacer fuego, e incluso en mi estado de desesperacion tuve que contener mis arcadas.

No obstante, una nueva determinacion nacio en mi, determinacion de justa retribucion con las personas que nos habian vendido y habian arruinado nuestra gran esperanza para sobrevivir a este infierno.

Determinacion para convertirme en cazador y dejar de ser la presa.

* * *
Joder joder joder, vivo, vivo... ESTOY VIVO!!! aun no puedo creermelo, yo vivo... y ellos... osea, ellas... muertas, o peor que muertas.

He de poner en orden mis pensamientos. Tranquilizarme, respirar hondo. Poner en orden mis pensamientos, justo, eso es.

Lo primero, hacer inventario de que tengo, vamos a ver.

Mi uniforme, algo desgarrado.

Mis botas.

Mi katana, de alguna manera he roto la tsuba.

Y no mucho mas, una lata de conservas de mejillones. Cojonudo, soy alergico a ellos.

¿Que qué paso exactamente?
Cuando llegue al almacen con la katana en las manos oi un disparo mas, era una 9 mm por el ruido, asi que imagine que era la guardia civil, Inma, la que disparaba. Y asi era, su ultimo disparo le habia volado la cabeza a un podrido, y ahora forcejeaba con su propia arma, con el rostro paralizado por el miedo, parecia que se le habia encasquillado. Y su cara de pavor no era para menos, otro de esos muertos ambulantes estaba ya abalazandose sobre ella, y otra media docena se acercaba por la enorme puerta de carga y descarga del almacen, y eso no era lo malo. Detras de esos se veia una jodida horda avanzando y arrastrando los pies hacia el sitio que habiamos llegado a pensar que seria seguro para siempre.

Recuerdo que machaque el craneo del que estaba encima de Inma como un acto reflejo, sin pararme a pensar siquiera, simplemente avance, y el golpe me salio perfecto. En otro tiempo, cuando los muertos se quedaban quietecitos y no se dedicaban a moverse mordiendo a la gente, en mi vida, la que una vez fue mi vida, mi sensei me hubiera sonreido y felicitado. Pero ahora no tenia palmaditas en la espalda, extrañamente no salto sangre a paletadas de aquel monstruo, un icor espeso y de olor vagamente dulzon salio del tajo que le habia provocado, y en silencio se vino abajo.

Rapidamente me dirigí hacia el interruptor de la puerta. Solo para encontrarme que alguien habia arrancado los cables con un cortafrios ¿porque? aun no lo sé.

Inma me gritó que era inutil, que se habia quedado alli conteniendolos para darnos tiempo a escapar. Finalmente desistio de arreglar su pistola y se la arrojo a uno de los podridos que se acercaba, al mismo tiempo que saliamos a la carrera sin saber ni que hacer. Tanta ociosidad no habia sido buena, no habiamos preparado nada para escapar, tan seguros nos creiamos en nuestra jaula. Era cuestion de minutos que ese sitio se llenara hasta el techo de no muertos, y ya nada podiamos hacer para impedirlo.

Vi que Inma se encaminaba al armario de armas solo para encontrarselo como yo me lo habia encontrado. Su rostro de asombro me demostro que algo habia pasado, que uno del grupo habia decidido que era demasiado bueno como para compartir su vida con el resto y nos habia jodido a todos. La agarre de la manga, y le dije que cogiera una mochila, la llenara de latas y saliera al tejado, que yo iria a buscar algo. Recuperando la disciplina rapidamente se dirigio decidida a hacerlo. Mientras corrí a mi colchon, a buscar algo que esperaba siguiera en su sitio. Estaba. El revolver estaba en su sitio, comprobé el tambor y sali a buscarla. ¿donde estaban los demas? no era posible que estuvieran todos compinchados... ¿quien habia podido ser? mis sospechas empezaron a dirigirse hacia Elena y Eva, ese par habian sido muy reticentes a hacer caso de lo que el grupo decidia, y siempre andaban hablandose entre ellas en voz baja. Pero aun asi ¿como habian podido hacer algo asi?

Llame a gritos a Inma, no contestó, asi que supuse que habia subido a la azotea donde habiamos quedado en reunirnos. Subi las escaleras mas rapido de lo que las habia bajado. Por el rabillo del ojo ya vi a los primeros podridos gimiendo y aullando por entre los pasillos llenos de comida... NUESTRA comida joder!!!

Llegué a la azotea dando un portazo y atrancando la portezuela con una pila de bloques de cemento que teniamos alli para sentarnos. Helena estaba alli, tumbada en un charcho de sangre, la habian golpeado en la cabeza, y mucho me temia que no tenia pulso. Ni rastro de Inma ni de nadie mas... Dios Santo, que cojones era lo que habia pasado, la gente no se desvanecia, entonces mire hacia abajo y lo vi. Mejor dicho, no lo vi. No vi el camion con el que habiamos llegado alli, por la sencilla razon de que se lo habian llevado.

Unos golpes en la portezuela me sacaron de mi estupefaccion, pensé que habia llegado la hora de la verdad, y qeu tocaba vender la piel cara. Afortunadamente me fije en que no eran golpes aleatorios, y llego una debil voz a traves de la madera: "Jano? Jano? joder Jano, si estas alli abre, que esos mierdas son torpes pero terminaran subiendo hasta aqui!!!" Era Inma, abri de golpe, la subi de un estiron y volvi a cerrar de golpe amontonando mas y mas bloques de cemento hasta que me quede tranquilo.

-No he conseguido gran cosa ni muy variado, solo escabeche y calamares creo. No me ha dado tiempo a coger agua, lo siento. Dijo totalmente sofocada.
-No lo sientas. Ahora tenemos que pensar que haremos, estamos bastante jodidos, es ya casi noche cerrada. Le entregue el revolver- Toma, solo le quedan 5 balas, eso si.

Ahi estabamos los dos, bajo el cielo estrellado. El cierzo empezaba a ulular, arrastrando bolsas de plastico por el aparcamiento desierto, y era cuestion de tiempo que llegaran a la azotea, ¿cuantos kilos podia haber encima de la trampilla?¿15?¿20? conseguirian subir. ¿Asi que asi era el final? esperaba algo mas dramatico, por alguna extraña razon.

En ese momento Inma me sacudio el brazo.

-Ya está, aun no está todo perdido!!!
-De que hablas? ¿a donde crees que vamos a ir? con todo el parking lleno de esas cosas...
-Haz el favor de mirar y dime cuantos zombies ves.

Me asome al borde y observé. ¿como habia sido tan ciego? estaba tan acostumbrado a verlos alli amontonados, gimiendo todo el dia que no habia caido en la cuenta de que al dirigirse a la parte trasera, donde estaba la brecha, la parte delantera casi se habia vaciado, tan solo habia 2 o 3 vagando entre los campos colindantes y cerca de la gasolinera.

-Hay que arriesgarse- dijo Inma mirandome a los ojos -asi que fijemonos un objetivo ¿te ves con animos de llegar a esa casita?- me preguntó señalandome un chalet a unos 100 metros.
-Uhmmmm... veamos, bajar... a partir de ese punto nos veran los del aparcamiento, pero por esa zona no veo a ninguno. Arriesguemonos!

Los podridos habian conseguido subir las escaleras y golpeaban y empujaban la trampilla de acceso con insistencia y paciencia infinita, no podiamos tardar mas.
Repartimos las latas de conservas por los bolsillos de los pantalones y dejamos alli la mochila. Nos descolgamos de uno en uno a la terraza inferior, y de ahi al nivel del suelo. En cuanto estuvimos los dos abajo, echamos a correr a la vez hacia la casita, mi corazon estaba ardiendo, me iba a reventar dentro del pecho y moriria dulcemente ahi mismo.

En ese momento mis neuronas dejaron de hacerse pajas mentales, y note que teniamos la casa justo enfrente ya, la valla parecia facil de saltar, cosa logica, esta era una ciudad tranquila antes y no hacia falta muchas medidas antirrobo. Llegué a la verja sin aliento, y comencé a treparla, cuando llegué arriba del todo le tendi una mano a Inma para subir, y entonces se jodio todo.
Un podrido salio de entre la maleza, no lo habiamos visto porque debia tener la columna rota y se arrastraba sobre sus codos.
Sujeto el tobillo de Inma con una presa de acero, con sus dedos largos y huesudos, Inma fue a volarle la cabeza pero se le cayo el revolver al suelo cuando el podrido agarró su otra pierna. Yo no sabia que hacer, la katana estaba al otro lado de la valla, dentro del jardin de la casa, la habia pasado por los barrotes para que no me molestara trepando, y volver atras sin un arma seria un suicidio.
Estaba ahi sin saber que hacer cuando Otro podrido aparecio finalmente atraido por los gritos. Si contra uno lo tenia dificil, contra dos, yendo desarmado era simplemente imposible.
Salté al jardin, oyendo los gritos de terror de Inma mientras los zombies se abalanzaban sobre ella, derrame lagrimas amargas por no haberla podido ayudar, y me quedó el consuelo de oir un disparo y dejar de oir los gritos.

* * *
El sol empezaba a rayar el horizonte en su inexorable avance, las sombras se alargaban y pronto todo quedaria bañado en la oscuridad, quedaban 2 horas de luz ambiental con suerte.

-Alguna novedad?- pregunté mientras subia a la azotea a relevar a Helena.
-No, nada, siguen ahi dentro, no he vuelto a oir el motor ni nada, asi que no creo que les haya pasado nada malo...
-Eso espero, siempre alegra saber que hay mas gente viva. He subido estas sabanas, hemos escrito con pintura que no vengan a buscarnos ni nada asi, si han ido al hospital tal y como esta esto lleno de zombies es que lo hacen por una buena razon, asi que no deben ser saqueadores.
-Supongo que no -dijo Helena con voz baja, temblorosa- Has oido eso?
-No, el que?
-¿No ha sido una de las puertas de almacen abriendose? -Los ojos se le salian de las cuencas
Corrí hasta el alfeizar de la azotea, y mire hacia abajo en la zona de carga y descarga de los camiones, efectivamente, una de las puertas se habia abierto, o alguien la habia abierto... Y ya habia una docena de podridos dirigiendose tambaleantes a su interior, y lo malo es que estaban emitiendo ese gemido suyo, no sé como lo hacen, deben ser gases del intestino que al subir hacia arriba causan ese sonido al pasar por las cuerdas vocales... demonios, no tengo ni idea, el caso es que ese jodido gemido entonado por diez o doce de ellos estaba llamando la atencion de todos los de la puerta principal, que empezaban a doblar la esquina...

-JODEEEEER!!! Quedate aqui arriba!!! Hay que cerrar esa puta puerta como sea antes de que sea demasiado tarde!!! -le grité a Helena que se limito a asentir estupefacta

Bajando los escalones de cuatro en cuatro mi mente estaba revolucionada intentando entender que habia pasado ¿porque se habia abierto la puerta?¿la habria abierto uno del grupo?¿quien de ellos en ese caso?

Cuando abandonaba las oficinas a la carrera me di cuenta de que no llevaba armas de ningun tipo, me quede parado unos segundos intentando decidir a donde ir, si seguia recto o me desviaba unos metros por un arma. No decidi yo, oí dos disparos provenientes del almacen, y acto seguido fui recto a nuestra zona de habitat, en una tienda de muebles donde dejabamos las armas guardadas en un armario ¿donde estaba la gente?¿habrian ido todas a cerrar la puerta y repeler a los podridos? Algo andaba terriblemente mal en todo eso. Al llegar al armario se me confirmaron mis sospechas: estaba descerrojado a golpes y dentro no quedaba nada de armas de fuego. Como ya no habia tiempo para hacer el Sherlock Holmes cogí la katana y eche a correr con ella en la mano... tras casi dos meses de minimo esfuerzo fisico dentro del centro comercial me estaban quedando exhausto, y precisamente en ese momento... Alcancé la puerta del almacen a tiempo de oir dos disparos mas y un chillido horrendo...

* * *
Llevabamos ya un rato en la azotea, aguantandonos el hedor de los cadaveres ambulantes que se agolpaban debajo con trapos humedecidos en alcohol.
Esperando una señal, un ruido, lo que fuera que nos hiciera saber que seguia habiendo gente viva ahi fuera.
Despues oimos, elevandose por encima de los gemidos continuos de los zombis, el rugido de un pequeño motor, todos miramos al cielo, pensando no sabemos porque, que era algun avion de modelismo o algo asi.
Sea lo que sea, estan en el Hospital, y si no se dan prisa les caeran los muertos vivientes de media ciudad.
* * *
Anoto esto antes de olvidarme de hacerlo. Estaba instruyendo en manejar armas blancas a Carla y Helena, cuando Maria ha venido corriendo y gritando, me ha costado entenderla.

-Disparos!!! Disparos!!!
-Vale vale, tranquilizate, que quieres decir?
-Alguien está disparando!!! aqui! en Huesca, debe haber gente viva!!!

Subimos los cuatro corriendo a la azotea, a pesar del hedor, estaban alli las demas esperando a ver si se oia algun disparo mas. Me he acercado a Inma a preguntarle si de veras habia sido un disparo.

-Segurisima, de escopeta de caza creo por como ha sonado. Y en esa direccion- dijo indicando la zona mas alla del hospital y la via de tren.
-Como lo sabes? el disparo ha tenido que distorsionarse y amplificarse mucho entre los edificios no?
-Si, pero ellos tienen el oido muy fino- señalandome pequeños grupitos de zombis que se habian desgajado de la horda que nos tenia sitiados dirigiendose hacia los disparos.
-Sean quienes sean, espero que sepan lo que hacen...

* * *
Hacia ya un tiempo que no anotaba nada, pero necesito una valvula de escape, en la azotea no se puede estar por la peste a podrido de esos cabrones, pero peste peste... y aqui dentro, el espacio es reducido, la intimidad no existe, y menos aun con ese jodido niño que va de aca para alla haciendo el burro.
El niño, por eso escribo, hoy ya cuando casi me ha arrollado con un carro de la compra por 4ª vez en la semana, he cogido y le he dado una ostia, asi como suena. El crio se ha caido de culos y ha empezado a berrear, y enseguida sus trescientas mamas (bueno no, son solo 6, pero igual da) se me han echado encima a abroncarme por eso.
Si ellas le hubieran disciplinado un poco no lo habria tenido que hacer yo, vamos eso pienso.
En fin, no obstante, ha sido una accion erronea por mi parte, no porque me parezca que el hecho en si está mal, sino porque estas gilis ahora aun lo malcriaran mas que antes...
Pffffff... ya lo vuelvo a oir jodiendo con el puto carro... deberia echarles un candado.
Current Mood:
angry angry
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Ya llevaba unos dias sin coger el cuaderno de notas, y veo que Maria anotó todo lo que no pude en su momento.
Las cosas estan tranquilas por aqui, desde que llegamos no hemos parado, hemos estado tirando por la azotea toda la comida descompuesta (congelados, casi toda la fruta y verdura y la carne y el pescado fresco) y haciendo inventario de viveres disponibles. Tenemos unas cincuenta mil latas y botes de conservas variadas entre pescados, legumbres, frutas en almibar y aceitunas, unos quinientos litros de aceite de oliva y vegetal y setecientos litros de agua embotellada. Tambien nos quedan unos cien litros de leche sin caducar, pero me consta que la gastaremos enseguida.
Hasta ahi bien, me preocupa un poco lo de las vitaminas, no me apetece que se me caigan los dientes por el escorbuto. Hemos revisado y asegurado todas las puertas y ventanas, asi que creo que podremos aguantar una buena temporada aqui dentro.

Realmente creo que nuestra situacion es privilegiada. Tenemos comida y bebida, amen de medicinas, ademas de un sitio francamente seguro. No puedo evitar sentirme culpable por toda aquella gente con la que mi hermano contacto en internet en su momento, muchos estaban sitiados en sus propios pisos sin modo alguno de salir a la calle o de defenderse si esos zombis les encontraban... espero que esten todos bien, en especial aquel gallego del gato. Tambien me acuerdo de Pedro y Claudio, y ojala llegaran a buen puerto y salvaran a aquella muchacha de Pamplona.

Que mas cosas contar... bueno si, Inmaculada nos ha estado dando algo de manejo de armas de fuego a Maria y a mi, sin gastar municion claro, no nos sobra. Tenemos unos 90 o 100 cartuchos del 5.56 para los 3 Cetme G que trajeron ellas, y algo de 9mm para la pistola de Inma. Realmente, esperemos no tener que usarlas hasta dentro de mucho tiempo.

El niño, Alfredo, que Dios me perdone, pero es un pedazo de borrico, no deja de joder ni un solo minuto, parece que no pueda comportarse, o no quiera. Como estas mujeres no lo aten mas corto, le dare una zurra, que demonios.

He hecho muy buenas migas con Carla, somos de edad bastante parecida, y nos hemos llevado bien desde que estuvimos a salvo. Maria parece haber hecho amistad con Elena, pues solo tiene dos años mas que ella. Con las demas he tenido poco trato todavia, salvo Inma, que es todo un caracter.

Bueno, cerrare el libraco este por hoy.

* * *
Soy Maria. Jano no se encuentra bien, y releyendo esto veo que no terminó de escribir como llegamos hasta aqui. Continuare a partir de su ultima anotacion.

Jano apretó el acelerador en direccion a la izquierda, por la carretera que da a la autovia direccion Zaragoza, yo no entendia a donde queria ir, quiza a despistar a los muertos vivientes, eso pensé en el instante. Pero al cabo de unos segundos volvio a girar a la derecha entrando en un aparcamiento enorme: el del hipermercado Sabeco.

Siguió acelerando y aplastando a mas muertos vivientes bajo las ruedas, el frontal del camion empezó a resentirse, un ruido aspero y continuo comenzo a oirse. Miré por el retrovisor, y ya los veia aparecer detras nuestro a centenares siguiendonos tambaleantes.

Con un chirrido, Jano frenó al lado de la fachada mientras nos gritaba que empezaramos a subir a la cabina y de ahi a la azotea del edificio. Hicimos tal y como nos dijo, pero entonces algo pasó en la parte trasera. Ana apartó a Violeta cuando estaba subiendo a la cabina, Violeta la sujeto de un tobillo y la hizo caer a su vez, empezando a pelearse. Las demas no podian pararse a separarlas, yo ya habia subido a la azotea y las iba ayudando a subir los bultos, y Jano sacaba ya medio cuerpo por la ventanilla para encaramarse a la cabina. Finalmente estuvimos todos en la azotea gritandoles que pararan de una vez y ellas se siguieron golpeando y arañando, hasta que Violeta intentando huir de los golpes de Ana salto por la parte de atras, y Ana la siguio. Se les habia olvidado donde estaban... nada mas caer, sus caras de rabia se contrajeron en muecas de terror y empezaron a chillar y gimotear cuando una decena de esos muertos andantes se abalanzaron sobre ellas. Estuvieron gritando varios minutos todavia, por lo visto esos bichos no saben matar rapidamente. Cuando terminó el "espectaculo" decidimos forzar la cerradura y entrar en el hipermercado.
Inma, una joven guardia civil que estaba con ellas, comentó con ligereza "estaremos mejor sin esas dos, siempre estaban peleandose y escaqueandose de las tareas"
Asi que quedamos ahora Carla, Inma, Eva que era frutera, Mercedes, una señora mayor que estaba ya jubilada cuando pasó todo esto, Elena, una chica con aspecto asustadizo y fragil que apenas habla, el niño, Alfredo, Jano y yo.

* * *
Dios, me quedé inconsciente escribiendo despues de todo lo que nos paso, Carla, que es o era enfermera me ha dicho que es tipico y natural en personas que han sido sometidas a una fuerte presion emocional durante un tiempo prolongado, de hecho, me he despertado desnudo y y tapado con una manta... he preferido no preguntar quien me ha quitado la ropa.

Me quedé contando como hemos llegado hasta aqui, lamentablemente con el sueño, me he despertado abotargado y algo mareado, asi que, algunas de las cosas son algo confusas en mi mente, pero despues de hablar con Maria y las demas me ha quedado mas claro. Asi pues, despues de leer lo que escribi antes de quedarme colapsado, continuo.

Enfilamos el camion hacia la variante, seguiamos machacando cabezas de esos lentorros como calabazas, pero no me hacia ilusiones, cada choque con uno de esos cuerpos reducia la vida util del camion, asi que reduje velocidad, con chafarlos bajo las ruedas me bastaba.. Nos acercabamos a la Casa cuartel.
Empecé a vislumbrar una bandera de España que ondeaba freneticamente en uno de los balcones, asi que cogí y me adelante unos 10 metros mas alla de la puerta que habia sido echada abajo. El "piiii piiii" del camion al meter marcha atras era lo unico que se oia, hasta que finalmente coloque su culo bajo el balcon. No habia muchos podridos cerca, asi que ayude a Maria a subir a lo alto de la cabina mientras le pasaba nuestros bultos, entre ellos mi gato que no dejaba de bufar y maullar protestando por la incomodidad del viaje.
Entonces sucedio la tragedia, Maria resbaló y cayó al suelo, me asome enseguida y vi que habia caido sobre uno de los podridos que no sabia de donde habia salido con el cual forcejeaba, no creia que hubiera peligro inmediato, llevaba puesta la mascara de kendoka y los mordiscos del podrido resbalaban contra la rejilla de acero. Le grité que aguantara, que enseguida estaba con ella, y no dejaba de preguntarme porque coño la gente del balcon no saltaba a la caja del camion. Miré y lo entendi: la caja quedaba demasiado baja con respecto al balcon, y debian haber ido a buscar algo para amortiguar la caida o para descolgarse.
Mierda y remierda, ya habia casi una decena de podridos a unos veinte metros de donde estaba Maria, asi que salté desde la ventanilla con el machete en la mano.
Nada mas caer aplasté la cara del que atacaba a Maria, la cual se pusó en pie mientras seguia chillando, no la culpo, es una niña aun y tener a uno de esos podridos intentando devorarla no debia ser agradable. La hicé subir a la cabina de nuevo y le ordene que le metiera prisa a las mujeres de la casa cuartel, mala idea: Maria con toda la buena fé del mundo acciono el claxon dos veces, antes de darse cuenta de su error y mirarme con cara aterrorizada. Todos los jodidos zombis que no nos hubieran visto, ahora SI nos habrian oido, y nada mas subirme de nuevo a la cabina, y sentarme en el puesto del conductor los vi: centenares, quiza miles que debian estar en la zona del cerro de San Jorge y el Hospital empezaron a surgir de entre los arboles, interponiendose entre nosotros y nuestra ruta hacia el Banco. Mire por el retrovisor izquierdo, por fin se habian coordinado y habian arrojado dos colchones en la parte trasera, un par de podridos golpeaban las puertas de la cabina, pero eran solidas, ese trasto era la version civil de un camion militar de carga pesada y aguantaria los puñetazos de unos podridos.

Por fin todas las mujeres bajaron los colchones, tiraron las armas a los colchones y fueron bajando a un ritmo que a mi se me antojó lentisimo.¿no se daban cuenta de lo que nos traiamos entre manos? La ruta hacia el banco, a nuestra derecha, amenazaba con desaparecer... Apreté el acelerador y giré a la izquierda.

* * *
Vivos.
Vivos de milagro.
Pero vivos.

Dejé mi anterior diario en mi casa, con apuntes y recomendaciones por si alguien detras nuestro llegaba alli, despues de colocar una sabana en la fachada advirtiendo de que ahi no quedaba gente viva pero que las llaves estaban puestas en la puerta. Escribo ahora en una libreta de cuentas, libro de pagos, como se llame.

Vivos, aun no me lo puedo creer.

Resumire rapidamente como lo hicimos, antes de que el agotamiento me pueda y me caiga dormido al suelo de marmolina.

Me habia quedado angustiado por la situacion de las mujeres de la casa cuartel, y habia algo mas, queria volver a escuchar a otra persona, y Maria tambien queria.

-Hola? Hola? estais alli?
-Hola! Eres tu Alejandro?-una voz agradecida, quiza incluso aliviada de oir de nuevo a gente viva
-Si, oye, he estado pensando en que hacer para marcharnos a un sito seguro de veras.
-Dinos si podemos ayudarte en algo
-Las puertas del Banco de España estaban en su sitio?
-Cuando pasamos si, lo habian precintado contra posibles saqueos de alborotadores, dentro quedaba aun mucho material de oficina y cosas asi creo.
-Está bien... a ver, quiero que hagais recuento de armas y municiones, de viveres, medicamentos, y cualquier cosa util que creais que nos pueda hacer falta, esta noche volvere y os comunicare mi plan ¿estamos?
-Vale, aqui estamos muy excitadas con la idea, aunque salga mal... hay que intentarlo
-Si, eso es... bueno, luego hablamos, son las 20:00, a las 22:30 conectadla de nuevo.

Corté la radio y fui con Maria a mi sotano, abri un armario y alli estaba lo que primeramente necesitaria para librarnos todo lo posible de mordiscos de esos rabiosos. Dos juegos completos de armaduras de kendo de mi hermano.
Que necios fuimos, si Julián hubiera llevado uno de estos puesto, el mordisco de esa puta zombi de la farmacia le hubiera resbalado, y aun estaria con nosotros... si nos hubieramos acordado... le di a Maria un uniforme militar que nuestro primo nos dio despues de la Mili hace casi 10 años y que nunca nos pusimos por irnos pequeño, debajo lleva un pantalon de chandal, luego le ajuste unas botas militares, y finalmente la armadura: Le ajusté el Do sobre el pecho, lo justo para que pueda respirar a la carrera, sopesé si colocarle el tare, la proteccion de muslos, y finalmente preferí prevenir antes que curar, enseñandole como colocarmelos a mi despues, los kote para los antebrazos nos los colocaremos justo antes de salir de nuestra "safe zone" particular, quiero tener libertad de movimientos, y el Men, lo mismo, necesito no tener la vision limitada de momento.

Maria me dijo mirandome:
-Jajajajaja
-Que pasa?
-Deberias verte... estas muy gracioso

Si lo estoy me da igual, si me dijeran que un traje de payaso me da inmunidad contra los rabiosos ahora mismo empezaria a buscar uno...
Quedaba el tema de las armas. Queria que fueramos ligeros, mejor llevar una cosa util que no tres de las cuales dos son peso muerto. Enseñé a Maria dos golpes de sable sencillos pero eficaces: para amputar miembros y acuchillar directamente a la cara, y le confie la katana de mi hermano. Ahora estaba yo sin un arma realmente util, y necesitaba algo que supiera manejar, asi que saltando la valla del jardin y pasando a casa de mis vecinos, empecé a revolver en el taller de su garage buscando algo util. Y lo encontré: una barra de hierro de unos ciento sesenta centimetros, plana.

Cerré la puerta para insonorizar el jaleo que iba a organizar, y comencé la faena. Cortar con la esmeril por abajo para hacer una "empuñadura" resistente y con cierto contrapeso. Despues empezar a sacarle filo a ese cacho hierro, el sudor me corria a rios por la cara cuando quedé satisfecho con el resultado, afilada por ambas caras, pero sin ser como una navaja que se quedaria sin cortar con el primer golpe y sin punta (dar estocadas no me sacaria de problemas) . Manejable y pesado, tenia hasta ganas de pillar al primer mico rabioso para hacerle pagar por mi hermano.

Mire el reloj en mi muñeca, se me habia hecho tardisimo, casi las 22:40, y yo ahi, envolvi mi nueva adquisicion en una bolsa de plastico y pase a mi casa de nuevo por el jardin. Estaba temiendo que las chicas de la casa cuartel pensaran que me habia largado sin ellas y se hubieran desconectado... Bendita niña: Maria si habia estado atenta, y a las 22:30 en punto al parecer habia encendido la radio para por lo menos decirles que enseguida me pondria yo.

Entonces llegó el momento, les dije que cogieran todo lo de utilidad y se prepararan al lado de una ventana con balconera del primer piso, que pudiera llegar directamente desde la puerta sin dar vueltas ni hacer maniobras y colgaran una sabana roja o algo visible de alli para verlo claramente. Corté en cuanto me hube asegurado de que me habian entendido.

Maria y yo nos pusimos a hacer las mochilas, dos de las grandes, de senderismo, cargadas de conservas y medicamentos, cada una rondara los doce kilos, Maria me ha asegurado que puede con ello, dice que en el insti llevaba casi lo mismo en libros y cuadernos. Despues meter a Trotsky en el transporting, no queria tener que ponerme a buscarle en el ultimo minuto.

Fui hasta el final del bloque de adosados donde esta mi casa (estaba) y me asomé por la verja. A la luz de la luna veia al menos un centenar de esos cabrones deambulando de un lado para otro, no habian reparado en mi aun. Bajé y cogí el tesoro que habia encontrado en casa de otros de mis vecinos: una bolsa con unos tres o cuatro kilos de petardos, cohetes y cosas asi. meti un par de hojas de periodico dentro de la bolsa y la arroje con todas mis fuerzas. Cayó a casi 10 metros, no estaba nada mal para llevar tanto tiempo sin hacer ejercicio... Acto seguido algunos rabiosos se giraron hacia el paquete, pero seguia teniendo via libre para seguir con el plan. Meti uno de los cohetes, de los que previamente habia sacado tres de la bolsa, en una tuberia fina de plastico, con la mecha saliendo por detras, y la encendí, aunque casi me desmayé cuando no encontraba el mechero.

Apunté cuidadosamente y el cohete salio a traves de una vaharada de humo agrio... y no fallé, pero el plastico de la bolsa desvió l proyectil que exploto cinco metros mas lejos atrayendo con su explosion y luces de colores a por lo menos los podridos de 100 metros a la redonda... y se empezó a complicar, empezaron a moverse cerca de la bolsa, obstruyendome la linea de tiro, y me quedaban solo dos cohetes. Me dio un ataque de ansiedad, tenia que hacer algo para que se apartaran de la puta bolsa, tenia que hacerlo, tenia que hacerlo YA. Milagrosamente, se me ocurrio una cosa: si habian ido hacia ese cohete que aun chispeaba, y por ello se me amontonaban delante de la bolsa, debia disparar otro en direccion contraria para que se apartaran de ella... bueno, o eso me dictaba mi logica espoleada por la necesidad acuciante.
Con la mano temblorosa por los nervios encendi el segundo cohete, y lo lancé calle abajo... seguí la estela de humo con la mirada, esperanzado... y no me defraudó, Este aun hizo mas ruido y los podridos dirigieron su atencion hacia el y empezaron a moverse de nuevo... Era mi segunda oportunidad para hacer las cosas bien, puse un nuevo cohete en el tubo, me concentré en la bolsa, me aisle mentalmente de los gemidos de los podridos que me debian haber visto finalmente, del regusto de la polvora en el aire, del picor en mis ojos por el humo, y disparé.

El cohete entró con un zumbido dentro de la bolsa quedandose clavado... y no pasó nada. Bueno, no pasó nada en ese instante, se me quedo la cara como un plato cuando de repente, empezaron a saltar cohetes, a explotar petardos por todas partes saltando a los tejados y balcones de los edificios cercanos... y de donde yo mismo estaba, tire el tubo al suelo y empecé a saltar las verjas con el corazon a punto de explotar por el esfuerzo. Llegue al lado de Maria con la lengua fuera, y con ese jaleo detras mio los rabiosos en un kilometro a la redonda empezarian a dirigirse hacia alli... empezamos a esperar, nos dimos 10 minutos para que el camino a nuestro primer objetivo se despejara.

Las 23:30. los cohetes seguian zumbando y explotando, algunos habian prendido en arboles resecos por la falta de riego, aumentando la fuente de distraccion, incluso uno entro en una ventana abierta del bloque de pisos, y habia empezado a arder, espero, o quiero creer que no habia nadie alli... me asome con los prismaticos, otée calle abajo y calle arriba, en la otra punta del bloque de adosados, se veian podridos a lo lejos que se dirigian hacia los cohetes atraidos por el ruido, via libre, nos pusimos en marcha.

A la puta carrera, sin pararnos, cada uno con una mochila y ademas yo con el gato en su transporter en la chepa. Solo nos llevamos la escopeta por si acaso, y no tenia ganas de usarla. Maria llevaba la mascara de kendo puesta, yo la llevaba sujeta a un lado porque aun necesitaba ver para una ultima cosa. Y por fin a la luz de la luna vimos nuestro objetivo: un camion de obra, de caja abierta y eje alto que estaba en las obras de detras del cuartel. Yalrededor del camion, media docena de podridos que nos han visto y se giran hacia nosotros. Mierda.

Le grito a Maria que se ponga detras mio, desenvuelvo mi regalito de bienvenida para esos cabrones, y cuando tres o cuatro de ellos ya se han agrupado para impedirme el paso, me arrojo con un grito sobre esa masa de carne descompuesta. Esto no se lo esperaban los cabrones de mierda acostumbrados a que sus victimas huyan. Los derribo como bolos de la bolera. Uno ha quedado de pie y se abalanza sobre mi, le parto la cabeza salpicandome de sesos y sangre, pero no me importa, nada me importa, Maria sigue corriendo y abre la puerta del camion subiendose a la cabina y dejando dentro su mochila cargada. Sigo despachando a esos mierdas, debo hacerlo rapido, otros nos han visto y se dirigen hacia aqui.

Es dificil asestar golpès cargado hasta las cejas de latas de conserva y de un gato que no cesa de revolverse en su caja y me hace perder el equilibrio. Finalmente llego a la cabina yo tambien, ya hay algun podrido a diez o doce metros, tiempo justo para lo nuestro. Meto mi mochila al lado de la de maria, le digo que vaya cargando el revolver y la escopeta y los tenga preparados. Cojo el hacha y golpeo una, dos... tres veces la escalerilla del lado del conductor hasta arrancarla, me he cargado el hacha, pero contaba con ello, mientras subo a la cabina le doy una patada en la cara mas cercano y le cierro la puerta en las narices a los demas. Y ahora el doble o nada... hacer el puente. Echo el cierre a la portezuela para que no se abra en un descuido, saco la navaja y me pongo a buscar los cables... espero que sea como en las pelis, sino, este camion sera nuestra tumba. ¿porque coño no se me ocurriria ir yo a por el camion y recoger a Maria en el? ahora la he condenado a muerte si la cago... Finalmente encuentro el cableado, lo pelo cortandome los dedos... ¿estare haciendolo bien?¿sera pura fantasia de los guionistas? Dios que sea verdad que se puede arrancar asi... ¿y si no tiene bateria?¿como no se me ha ocurrido eso?¿como he sido tan gili? Finalmente un rugido profundo, y un temblor general me indicaron que lo habia arrancado. ¡Lo habia conseguido! ahora solo faltaba saber como iba ese cambio de marchas... no parecia complicado, pero no queria cargarmelo. Despues de dos intentos y de que ya se habian amontonado una docena de babosos alrededor del camion, salta hacia adelante con una sacudida, abriendoles la cabeza a tres o cuatro mierdas, el motor no se ha parado, y partimos hacia la casa cuartel.

* * *
Doble o Nada
Jugarmela a doble o nada, ese era mi jodido y portentoso plan, si ganaba esa apuesta contra mi mismo tendriamos para nosotros un sitio seguro por completo, si fallaba... bueno, pues preferia no pensar en ello.

Le expuse a Maria los pormenores de mi plan, le pedi que cualquier punto debil, cualquier pieza del puzzle que no encajara me lo dijera... y suerte que asi lo hizo, porque mi plan hacia agua por casi una docena de puntos.

Para empezar: el hecho de como acceder a la red de alcantarillado, como no perdernos dentro de ella una vez dentro, pues solo tenia planos de la seccion de las dos manzanas alrededor del banco; ademas, como estar seguros de que A) no habria nadie mas alli dentro y B) no habria putos zombis dentro, por supuesto pensar que no podiamos llevarnos todas las provisiones, que ademas tenia que cargar con mi gato, que ella no sabia manejar un arma y no era plan de ponerme a enseñarle a disparar precisamente con esos podridos alli afuera.

En suma, un plan perfecto... pero me tengo que conformar con el, y empezar a pulirlo. Y cuando parecia que SI podia salir bien... contacté con los supervivientes de la casa cuartel. Una voz femenina, cansada, con matices de desesperacion surgio al tercer intento.

-Hola? seguis alli... alo???
-Hola!!!??? Quien ahi alli!????
-Sois los de la casa cuartel no?
-Si... un momento ¿quien eres?- Se oyó un sonido de revuelo y conversaciones excitadas, y mi interlocutora gritando "Chicas! hay gente en la radio, gente VIVA!!!"
-Estoy atrapado en Huesca, como vosotros ¿cuantos quedais?
-Llegamos aqui unas ochenta personas, quedamos... quedamos siete mujeres, y tambien un niño pequeño.
-Solo siete???- Me quedé consternado
-Si, muchos de los hombres quedaron atrapados afuera cuando esos monstruos echaron abajo la valla. Dentro nos quedamos solo las mujeres, y aun asi, aunque deciamos que ibamos a estar seguras, todos los demas, menos nosotras siete y un hombre intentaron salir al tercer dia... y bueno, no lo consiguieron- se oyó un sollozo
-Mierda, lo siento ¿como andais de viveres, armas y esas cosas?
-Viveres mas bien pocos, la madre del niño le da sus raciones al pequeño, el resto intentamos comer lo minimo. Armas si que nos dejaron antes de irse, esos como se llaman... rifles o fusiles, y municiones, pero no sabemos usarlos.
-oye, tengo que economizar las baterias, dentro de... una hora volvere a abrir el canal.
-Pero volveras verdad? nos hemos alegrado de que haya mas gente viva.
-Si si, claro ¿como te llamas?
-Carla
-Bueno Carla, yo soy Alejandro, en una hora contactare de nuevo vale? apaga la radio hasta entonces mejor.
-Adios

Y asi se fue al garete mi maravilloso plan, no podia dejar a esas mujeres alli tiradas, no despues de haber hablado con ellas, y si me metia en el jodido banco (suponiendo que llegara vivo) ya no tendria manera de salir a por ellas.
Mierda de todo.

* * *
Siete dias. Siete dias hacia que no escribia en el diario, para contar lo que nos habia pasado a Maria y a mi.

Despues de barajar cientos, miles de opciones, y descartarlas TODAS, empece a descender a un estado de decepcion profunda, esos zombis de mierda terminarian entrando, eso seguro, en cuanto se reunieran en suficiente numero bastaria con un descuido nuestro, un ruido, para que se dieran cuenta de la proximidad de carne fresca y entraran.

No obstante, para combatir el desanimo y no caer en la inactividad, cogi el pico y empeze a registrar todas las casas que pude de mi urbanizacion saltando de jardin en jardin. Encontré justo lo que ya imaginaba: casi nada de comida, alguna botella de agua suelta, unos pocos medicamentos, nada de armas salvo alguna escopeta de caza vieja sin municion... nada util en suma... me desplome sobre el sofa de cuero de uno de mis vecinos, y una de esas asociaciones de ideas que se dan a veces vino en mi ayuda
"sofa de cuero, de cuero bueno, no es imitacion"
"ya se lo puede permitir, menudo lujazo"
"y no me extraña, de que curraba este? no tenia algun chanchullo inmobiliario?"
"si, algo asi, se ocupo del pelotazo del cuartel de al lado... y hace poco aun iba a sacar mas de otra cosa"
"que cuero mas bueno, aun huele a nuevo"
"de que se iba a ocupar?"
"mira que tendria pasta el cabron... este no debe ser de los que las guardan en bancos"
"bancos"
"de que se iba a ocupar...?"
"ya está... no nos dijo pavoneandose cuando vino a pedir sal un dia que le habian dado el negociete de los terrenos del Banco???"
"del jodido Banco de España que parece un bunker nuclear..."

Acto seguido me puse a registrar toda la casa, todos los armarios, todos los cajones, todas las carpetas, tenia que tener planos, mapas, algo de eso, si lo iban a echar abajo tenia que saber COMO echarlo sin cargarse tuberias o alcantarillado digo yo.

Y finalmente lo hallé: el mapa suburbano de esa seccion de Huesca, con los accesos blindados del subsuelo del banco y un juego de llaves para los tecnicos. Ahora quedaba algo bastante mas dificil: saber como llegar hasta allí.

* * *
Flashback: hace tres meses, Huesca.
Los ultimos rayos de sol caen rozando los aleros de los tejados, dos figuras vestidas con traje negro bajan de un coche y se dirigen a la puerta. Uno se detiene delante y le habla al otro que busca las llaves.

-Bueno, nos han dicho que no sufrieron no?
-Eso nos ha dicho el compañero de trabajo de papa, que la intoxicacion les mato mientras dormian.
-¿Algo es algo no?
-Supongo... yo no temo a la muerte, temo a la idea de ella que hay mas bien.
-Nunca lo pensé de esa manera... ¿que haremos con la casa?
-¿Venderla? ¿venirnos uno de los dos a vivir? habra que esperar primero a la lectura del testamento.
-Cierto... creo que preferiria venderla, se me haria raro dormir en la habitacion donde murieron.
-¿por?
-Ya sabes... el hecho de que alguien muriera alli... me da mal rollo, solo eso.
-No fue nada macabro, la muerte está en el orden de las cosas. Y ademas no estan los tiempos como para andar vendiendo casas porque si.
-En eso tienes razon.
-Bueno ¿entramos o que?
-Si, mejor...

* * *
Decidido: Nos largamos.

He estado dandole muchas vueltas, y ademas lo he discutido con Maria, es una muchacha agradable e inteligente, y ha comprendido mi punto de vista.

Ahora se trata de decidir a donde ir, el pirineo seria una idea francamente buena, huyendo de aglomeraciones urbanas, que es donde deben estar concentrados esos podridos. Con esto hay un problema, no tengo ni idea de la zona pirenaica a pesar de llevar viviendo aqui toda mi vida, es vergonzoso, pero cierto.

Aparte de eso, he barajado otras opciones, como el cuartel de al lado de mi casa, pero no me fio de esas puertas de chapa y algunas secciones de muro estan en mal estado. Tambien he pensado en dos castillos, si, he dicho castillos, el de Montearagon y el de Loarre, el de Montearagon lo he descartado enseguida, intentar defender eso es como defenderse en el desierto, está en ruina total. Pero el de Loarre...

Ridley Scott rodó algo de su peli alli, asi que imagino que estara mejor acondicionado... pero ¿y si ya hay gente dentro y no nos dejan quedarnos con ellos?

Dudas y mas dudas, no obstante antes de largarnos hare dos cosas.

La primera, dejar una sabana colgando bien grande de la fachada de la casa, diciendo a donde hemos marchado en primer lugar, y las opciones posibles secundarias.

La segunda, por vez primera apretar el boton de "talk" del walkie y ponerme en contacto con los supervivientes de los amotinados, a ver si puedo coordinar algo con ellos. Espero que no se den cuenta de que les escuchaba en secreto antes.

* * *
Hemos de largarnos de aqui cuanto antes. Lo he decidido.
Pero una incognita subyace ¿a donde ir?

Aunque he pensado en esto mil y una veces, no parece que me sobren las opciones, sigo sin saber a donde ir.
Nuestra posicion parece segura, pero es solo una ilusion, esta comunidad de adosados tiene mil y una puertas, es imposible de defender con solo dos personas, y sera cuestion de tiempo que uno de esos bastardos consiga acceso a una de las casas y empieze a pasearse por los patios interiores.

Por otra parte: no aguanto el hedor, es simple y llanamente insoportable, me perturba mucho mas que sus gemidos, que hasta cierto punto son olvidables.

Ahora ire a echar un ojo al motor del coche, calcular lo que nos podemos llevar y sopesar que arma puedo entregarle a Maria, para defenderse o para salvarse de ser uno de ellos.

* * *
Vuelvo a escribir, creo que ahora porque de veras lo necesito, necesito vomitar todo lo que llevo dentro en algun sitio, y Maria apenas me conoce, asi que no seria justo hacerle pasar por eso.

Llevamos dos dias de frio intenso, demasiado intenso, y esos joputas hacen caso omiso de tal circustancia, Julián opinaba que un dia nos librariamos de ellos, que cientificamente no podian aguantar Ad eternam sin transformar materia en energia, esto es, comiendo. Pero ahi estan, deambulando, con los ojos vacios, con esas miradas perdidas... perdidas hasta que algo se les pone a tiro y se convierten en depredadores implacables.

La radio no revela gran cosa de la gente que se amotino, han reducido mucho sus comunicaciones, y parece que se han dado cuenta de que los disparos atraen a mas y mas. O se les ha acabado la municion, vete a saber. El caso es que esos jodidos psicopatas se han desperdigado por toda la ciudad, deambulan de aca para alla sin rumbo fijo, atentos a cualquier movimiento.

Rara es la calle que ahora no tiene por lo menos a diez o quince de esos... ¿colgados?¿fanaticos?¿realmente que coño son? en muchos casos he visto como tenian miembros amputados chorreantes y como si nada, lo cual es estupido.

Si estuviera yo solo supongo que cogeria el montante, cargaria todo lo cargabe en el coche (gato incluido) y saldria pitando a donde fuera, menos esta insoportable sensacion de estar solo en el mundo.
Pero no lo estoy, tengo bajo mi responsabilidad la vida de una niña, de una niña de 14 años, y no le puedo fallar, se lo debo, me lo debo a mi mismo.

En fin, cerrare el cuadernillo por hoy, y bajare al salon con Maria a ver si quiere charlar de algo... ¿recordare algo de mi juventud?¿de que se puede hablar en una situacion asi? de la tele no, desde luego.

* * *
Me cuesta volver a escribir, la muerte de mi hermano me ha afectado mucho mas de lo que creia.
Llevo estos dos ultimos dias tirado en la cama, no he hablado a Maria desde que volvi de aquella funesta mision... la he oido moverse por la casa, incluso me trajo comida ayer, pero no le respondí.
Vuelvo a escribir porque es lo que el hubiera querido.
No sé que mas contar, he salido de la habitacion mareado y somnoliento, he bebido agua (el grifo aun funciona) y he encendido los walkies a ver que pasaba con la Casa cuartel.
Sus comunicaciones se han reducido mucho, ya no les disparan, tienen muy mal angulo de tiro desde el interior y no quieren romper por error las puertas que los contienen. La cosa ha tenido beneficios, economizan municion y ademas algunos canibales psicopatas han perdido interes y se han dispersado.
Lo cual son malas noticias para mi: instintivamente me he asomado por la ventana, y alli, en medio de la densa niebla que debe estar cubriendo toda la Oya, he visto decenas de esos puercos tambaleantes, deambulando a lo largo de toda mi calle... si tuve la idea de trasladarme a otro sitio, ya es demasiado tarde, o se desvanecen, o esta casa será mi tumba.
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